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El Correo Ilustrado

Exigen respeto en municipio de Santiago Yaveo

D

esde el primero de enero de 2011 el palacio municipal de Santiago Yaveo, Choapam, Oaxaca, fue ocupado por más de tres mil ciudadanos y ciudadanas que defienden la voluntad popular manifestada para elegir a sus autoridades municipales. Asimismo, el administrador que pretendía ser impuesto al municipio por el Congreso del estado de Oaxaca fue rechazado por la población e invitado a permanecer en la cabecera municipal hasta que se respeten las decisiones del pueblo.

El gobierno del estado de Oaxaca no ha establecido una mesa de diálogo para dar solución a este problema, que se suma a los conflictos agrarios, la falta de luz eléctrica, la carencia de caminos por lo menos revestidos y toda la secuela dejada por el nefasto gobierno de Ulises Ruiz Ortiz.

Exigimos al gobierno de Gabino Cué y al Congreso solución a los graves problemas del municipio de Santiago Yaveo y respeto a la voluntad popular. Exigimos también respeto al derecho consuetudinario de los pueblos indígenas de Oaxaca.

Atentamente,

Las autoridades municipales electas: Rafael Martínez Martínez, presidente; Cándido Martínez Toledo, síndico; Ramiro Vázquez, alcalde; Pedro Venegas, regidor de Hacienda; Taurino Lorenzo, regidor de Educación; Wilfrido Julián, regidor de Salud, y Felipe Canseco Ruiz, asesor jurídico

Opinan sobre el papel del Estado

El gobierno dirige la política del Estado en contra de la Constitución en dos aspectos básicos: el social y la soberanía, los cuales caracterizan a un buen gobierno ante su pueblo y las naciones del mundo.

La base de ambos radica en el papel que se asigna al Estado en la propiedad y la rectoría económica. La Constitución atribuye a éste la propiedad de los recursos estratégicos de la nación, la base de un Estado fuerte ante los demás países, sobre todo los imperialistas, como Estados Unidos y Europa. Una nación con política social requiere un Estado fuerte y rector de la nación. Pero los neoliberales del retraso actuan en contra de la Constitución y ponen al Estado al servicio de la iniciativa privada, que no tiene visión social, sino de vil lucro.

Seamos claros: ni existen el libre comercio ni las libres fuerzas del mercado; son dos lindas falacias de los monopolios internacionales –del FMI, BM, etcétera– a los que apoyan los gobiernos de Estados Unidos, Europa y Japón, donde tienen sus sedes. En la crisis quien rescata la banca, la agricultura y la industria automotriz del imperio es el Estado con los recursos de la sociedad. Las instituciones capitalistas son las organizadoras de la economía, sociedad y política, el rector de ellas. Así, los neoliberales imperialistas, a diferencia de sus pares, no creen sus mentiras, las dejan sólo para el consumo de gobiernos neoliberales del retraso.

En México, la alternativa económica y social es cumplir con la Constitución; la política, alejarnos de los súbditos del imperio y el retraso que en 29 años han creado pura mediocridad económica, privilegios absurdos, desempleo y pobreza, así como un gran peligro público, para restablecer la verdad como política de gobierno y un mejor futuro para la nación.

Por la ANAD, Manuel Fuentes, Lauro Sol, José Luis Contreras, María de la Luz, Estela Ríos, María Luisa Campos, Oscar Alzaga y Jesús Campos Linas

Critica intolerancia de jerarcas católicos

Graves confusiones sufre la Arquidiócesis de México cuando en su periódico Desde la Fe, sostiene que las autoridades del DF son talibanes laicistas; cuando le parece que el laicismo es una religión única e intolerante y cuando, pretendiendo describir a las autoridades por la mayoría de los defeños electas, no hacen sino describir la forma en que actúa la cúpula católica: personajes intolerantes a la crítica, fundamentalistas en sus principios inmorales, incapaces de aceptar el reto del diálogo con la racionalidad y el derecho.

La jerarquía católica debería saber –tantos años con posibilidades de estudiar– que, o se es dogmático y fundamentalista (como los talibanes y los extremistas religiosos de distintos credos) o se es laico. La laicidad no obliga ni pretende obligar a creer, y quien lo hace deja de actuar como laico. Lo que han hecho las leyes que la jerarquía católica tanto impugna es abrir las libertades para que la gente decida por sí misma. Eso forma parte fundamental de la laicidad y es, precisamente, lo que tanto molesta a la jerarquía: que la gente decida, que ejerza su ciudadanía y su libertad.

Hace rato, como dos siglos, que los jerarcas dejaron de ser guardianes de la conciencia ajena; sin embargo, siguen las nostalgias.

Eduardo del Castillo V., Frente por la Cultura Laica

Corrección de errores en artículo de Gershenson

En mi artículo que se publicó el pasado domingo 2 de enero, con el título La realidad del petróleo, hay varios errores.

Donde dice: La producción de Cantarell bajó de 2 mil 125 barriles diarios en 2004, a 504 en enero-noviembre de 2010 es un texto incorrecto de quien elaboró la redacción final. Mi texto original dice que el número de barriles bajó de 2 mil 125 miles (o sea, más de 2 millones) diarios en 2004, a 504 en enero...

En otras partes hay un número seguido de la palabra barriles, debiendo decir miles de barriles.

A partir de la parte referida a la importación de las gasolinas, las cantidades de barriles están correctas.

Antonio Gershenson

Acerca del aumento de tarifas en taxis

Digan lo que digan, el aumento a la tarifa de taxis de 10 por ciento demuestra la segregación de los diferentes colectivos, pues cada quien ve para sí.

El aumento local no resolverá la crisis nacional. Si bien es cierto que el trabajo del taxista no tiene la seguridad laboral, ni las prestaciones de otros, sí tienen gastos de mantenimiento y suelen subordinarse a líderes tramposos. Encima, Setravi los perjudica, más que ayudarlos, pues suele ser capital político para marchas y acarreo. Insisto y pregunto: ¿qué sucederá con los demás? ¿Nos conformamos con el 4 por ciento de aumento nacional o maduramos y exigimos a nuestros representantes (del partido que sean) lo que nos corresponde?

Marco Antonio Almaraz Cerda