Economía
Ver día anteriorViernes 8 de abril de 2011Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Arremete Cordero contra gobiernos priístas; en los 80, inflación de 15 mil por ciento, dice

Llama Carstens a atemperar el optimismo sobre la recuperación

Materias primas y energéticos caros presionan la inflación, dijo el gobernador del BdeM

Foto
El titular de Hacienda, Ernesto Cordero; el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero; el presidente Felipe Calderón; el presidente de la ABM, Ignacio Deschamps, y el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, ayer durante la inauguración de la convención bancaria en AcapulcoFoto Notimex
Israel Rodríguez, Roberto González A. y Claudia Herrera
Enviados
Periódico La Jornada
Viernes 8 de abril de 2011, p. 30

Acapulco, Gro., 7 de abril. El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens Carstens, llamó a la cautela sobre el proceso de recuperación de la economía, por lo que recomendó atemperar el optimismo porque los riesgos latentes no deben desdeñarse.

Al participar durante la inauguración del primer día de trabajos de la 74 Convención Bancaria, el funcionario reconoció que, pese a que la inflación se acerca cada vez más a la meta de alrededor de 3 por ciento más/menos un punto porcentual, podrían materializarse presiones en los precios por las elevaciones en las cotizaciones de las materias primas y de los energéticos.

El Banco de México, dijo, se mantendrá vigilante para en su caso proceder con una respuesta oportuna y decidida.

Explicó que el margen de variabilidad de más/menos un punto porcentual respecto del objetivo de inflación de 3 por ciento en ningún momento se debe interpretar como una invitación a la laxitud o indiferencia de la junta de gobierno sobre la pertinencia de procurar su objetivo permanente.

La junta de gobierno estará muy vigilante para detectar si las variaciones de precios relativos de algunas mercancías o servicios, sobre todo de productos agropecuarios, han afectado el proceso de formación de precios para, de ser el caso, actuar oportunamente.

Ante unos 500 convencionistas, el gobernador del Banco de México enumeró los principales motivos de preocupación que genera el entorno externo. Una es la elevada vulnerabilidad fiscal en varias de las economías desarrolladas. Este factor de riesgo sigue presente y aún están por definirse las estrategias y los tiempos para superarlo, así como los mecanismos para atenuar efectos indeseables.

Otro elemento es la postura monetaria extremadamente laxa de los bancos centrales de economías avanzadas, la cual no es sostenible en el tiempo por los riesgos inflacionarios que suscita.

La inminente corrección de dicha postura podría inducir un ajuste brusco de las tasas de interés externas, reversión de capitales que se han canalizado a economías emergentes y turbulencia en los mercados financieros internacionales, advirtió.

También los desequilibrios globales, que después de una corrección cíclica han vuelto a agudizarse, podrían repercutir negativamente sobre las perspectivas de crecimiento de la economía mundial.

Además, existe la gran incertidumbre sobre si la reciente recuperación en algunas economías avanzadas, y en particular en Estados Unidos, será sostenible en el futuro cercano, una vez que se reduzcan los estímulos monetarios y fiscales en dichas economías.

Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y África del Norte, el desastre en Japón y la debilidad en los sistemas financieros de algunos países de Europa también podrían generar turbulencia en los mercados.

En este contexto se entregó el reconocimiento ABM al Mérito 2011 a Antonio Ortiz Mena (post mortem), que fue recibido por su nieto Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.

En la convención de la ABM, el titular de Hacienda reprochó falta de memoria de algunos

Roberto González A., Israel Rodríguez y Claudia Herrera Enviados

Acapulco, Gro., 7 de abril. Uno de los principales foros económicos del país, la convención anual de la banca privada, fue utilizado este jueves por Ernesto Cordero Arroyo, secretario de Hacienda, para cuestionar a algunos desmemoriados que pretenden suponer que las cosas fueron mejor antes que ahora.

Es importante, dijo Cordero en la inauguración de la 74 convención bancaria, hacer un poco de historia para valorar dónde estamos y no olvidar lo que nos ha costado llegar donde estamos. El titular de Hacienda, uno de los funcionarios federales citado como aspirante a la candidatura presidencial panista, aseguró que la gestión de la política económica avanza por la ruta correcta y pidió aquilatar y reconocer los esfuerzos que se han hecho.

Cordero comenzó su discurso ante los banqueros con cifras de devaluaciones, inflaciones y crisis por impago de deuda pública ocurridas durante las últimas gestiones priístas. Citó que el primero de septiembre de 1976 el peso se devaluó de 12.50 a 20 viejos pesos por dólar y, en consecuencia, la inflación subió de 11.3 por ciento en 1975 a 27.2 por ciento en 1976.

Mencionó que el 18 de febrero de 1982 México se vio inmerso en la llamada crisis de la deuda, cuando el país estuvo a poco de declararse en moratoria.

El 6 de agosto de ese mismo año, siguió la enumeración de Cordero sobre las crisis económicas del priísmo, el peso comenzó a devaluarse sin control. En 1982 ocurrió una devaluación de 470 por ciento y la inflación se triplicó.

En 1985 seguimos con la crisis de la deuda y el tipo de cambio pasó de 248 a 340 viejos pesos, una depreciación de 37 por ciento, y en los siguientes dos años las cosas siguieron empeorando. De julio de 1985 a noviembre de 1987 el tipo de cambio, dijo, se depreció 865 por ciento y la inflación pasó de 64 por ciento en 1985 a 160 por ciento en 1987.

Añadió el llamado error de diciembre, como se suele hacer referencia a la crisis que ocurrió entre el fin del gobierno del ex presidente Carlos Salinas y el inicio del de Ernesto Zedillo, quien entregó la presidencia al primer mandatario panista. El 20 de diciembre de 1994 el tipo de cambio se movió de 350 a 390 nuevos pesos por dólar (había ocurrido una reforma monetaria en el gobierno salinista que restó tres ceros al peso). Dos días después, siguió, el tipo de cambio subió a 4.90 pesos y durante 1995 siguió el temor de que México declarara una nueva moratoria.

Entonces: “el 7 de abril de 2011, o sea hoy, la situación es completamente distinta. Tenemos una inflación anualizada a marzo de 3.16 por ciento, tipo de cambio estable, una tasa de crecimiento económico bastante respetable y controlados nuestros balances tanto externos fiscales e internos, y la situación se ve muy distinta.

¿Por qué es importante hacer este recuento? Porque luego se nos olvida lo difícil que fue construir la estabilidad económica y la plataforma para la prosperidad económica que tenemos el día de hoy. Y luego por ahí hay algunos desmemoriados que pretenden suponer que las cosas fueron mejor antes que ahora.

Para establecer comparativos, Cordero mencionó que en la década de los años 80 del siglo anterior la devaluación acumulada fue de 12 mil 576 por ciento; en los años 90 fue de 221 por ciento y la depreciación –ya no usó el término devaluación– entre 2000 y 2010 (la década de gobiernos panistas) fue de sólo 31 por ciento.

En inflación, la década de los años 80 se saldó con un incremento de 15 mil por ciento; en la década de los 90 fue de 400 por ciento y en la década de 2000 a 2010 fue de 55 por ciento, 4.7 por ciento en promedio anual.

Bancarización universal

En la inauguración de la convención, Ignacio Deschamps González, presidente saliente de la Asociación de Bancos de México, propuso al presidente Felipe Calderón –presente en la ceremonia– que todas las familias y empresas tengan una cuenta bancaria donde poder recibir dinero o pagarlo.

La iniciativa, a la que llamó bancarización universal, es posible, dijo, porque la tecnología permite ofrecer cuentas básicas sin comisiones y la regulación obliga a la banca a poner a disposición de los usuarios este producto. Prácticamente todos los pagos podrían ser electrónicos y por ello más seguros. El manejo de efectivo y los cheques generan grandes costos para la economía y le restan eficiencia. Los países que tienen sistemas de pago electrónicos y eficientes son los que pueden ofrecer menores comisiones bancarias. La ineficiencia del sistema de pagos la pagamos todos, aseveró.