Directora General: Carmen Lira Saade
Director Fundador: Carlos Payán Velver
Domingo 9 de diciembre de 2012 Num: 927

Portada

Presentación

Bazar de asombros
Hugo Gutiérrez Vega

Bitácora bifronte
Jair Cortés

Dos poemas
Lukás Theodorokópoulos

La fiesta del teatro
Mariana Domínguez Batis

Puebla, nuevo espacio nacional para el
teatro internacional

Miguel Ángel Quemain

Héctor Azar, el
hombre y el teatro

Jorge Galván

El tío vania de
David Olguín

Enrique Olmos de Ita

Leer

Columnas:
La Casa Sosegada
Javier Sicilia
Las Rayas de la Cebra
Verónica Murguía
Bemol Sostenido
Alonso Arreola
Cinexcusas
Luis Tovar
Galería
Ilan Stavans
Mentiras Transparentes
Felipe Garrido
Al Vuelo
Rogelio Guedea
La Otra Escena
Miguel Ángel Quemain
Cabezalcubo
Jorge Moch


Directorio
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jsemanal@jornada.com.mx

 

Héctor Azar, el hombre y el teatro

Jorge Galván

El maestro Héctor Azar recibió, entre otros reconocimientos, la Medalla Nezahualcóyotl (SOGEM), la Orden del Cedro de la República Libanesa, la medalla Sánchez Duarte de la República Dominicana. El doctorado Honoris causa de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla), el Premio UNAM y las Palmas Académicas que otorga el Gobierno de Francia.

El 17 de octubre de 2012 habría cumplido ochenta y dos años de edad el maestro Héctor Azar, acompañado por su esposa y sus tres hijos; rodeados por sus muchos amigos, entre los que tengo el orgullo de contarme. La charla, en su acogedora casa de Chimalistac, giraría en torno a su apasionada e incesante actividad.

El director de la Preparatoria 5 me propuso formar un grupo de teatro. ‘Pero si no tengo idea de lo que es el teatro. ¿Cómo planteárselo a mi familia, en medio de mis conflictos existenciales? ¿Cómo les voy a salir  con que me quiero dedicar al teatro?’ Lara Navarro me contestó: “Tampoco tienes idea de lo que es la literatura y los muchachos están muy contentos con tus clases.”

Conversación con Héctor Azar, 1976

Logró que sus alumnos sintieran el espíritu del conocimiento literario. Se negó a enseñar literatura dictando una lista de autores. Hizo que vivenciaran el verdadero sentido del legado de los grandes escritores. Empezó por reproducir los diálogos y acabó centrado en el arte teatral, que pronto, y para siempre, sería su mundo. El convite en la comunidad de Coapa inició a tambor batiente. Así fue su deslumbrante debut en 1955.

Sabedor de que el arte teatral está arraigado en la trama palpitante de  la experiencia colectiva, como creador sensible a las convulsiones de la vida, sus obras surgen de realidades vivientes y concretas para alcanzar ese grado que va más allá de la literatura: la estética convertida en acción social. Teatro que confirma que la vida social comunitaria está constituida por el juego de actitudes colectivas, de lazos tradicionales y de relaciones de fuerza. Lo que nos cuenta ocurre en su natal Atlixco o en la macrocefálica Ciudad de México. Textos dramáticos de poética espontaneidad, apenas desprendida de la religión, de la magia, del juego de intercambios rituales; que sutilmente se opone a medios de desarrollo, tras presentarnos, con agudeza y piedad en equilibrio, los caducos sistemas de clasificación social.

Tal vez el aspecto fundamental de la vida y obra del maestro Héctor Azar sea el relacionado con su magisterio y con su manera entusiasta e inteligente de estimular las vocaciones teatrales que, como todos sabemos, son el motivo principal de una vida vivida en el territorio del arte. Azar fue poeta, dramaturgo, director y fundador de múltiples empresas teatrales y culturales. Su paso por los caminos del teatro nacional dejó una honda huella, pero sigo pensando que el mejor rasgo de su personalidad y su actitud vital se encuentra en su perfil de maestro, guía y orientador de los jóvenes que aman el teatro.

Hugo Gutiérrez Vega

Su teatro toca todos los géneros: Picaresca, Premio Xavier Villaurrutia 1958; La appassionata, Premio Xavier Villaurrutia 1959; El alfarero, 1959; El milagro y su retablo, 1960; El corrido de Pablo Damián, 1961; Las vacas flacas, 1961; El periquillo sarniento, adaptación teatral de la novela de José Joaquín Fernández de Lizardi, Premio Xavier Villaurrutia 1961; Olímpica, Premio en el Festival Mundial de Teatro Universitario en Nancy, Francia, 1962; Inmaculada,  1963; La higiene de los placeres y los dolores, 1965; La copa de plata, 1969; La seda mágica, 1969; La cabeza de Apolo, 1971; Doña Belarda de Francia, 1972; La cantata de los emigrantes, 1972; Los juegos de azar, 1973; Los muros vacíos, 1974; El nacimiento de Nogueras, 1974; Teatro breve, 1975; Las alas sin sombra o la historia de Víctor rey, 1979; Diálogos de la clase médium, 1979; Adán retorna, 1980; Fuera de contexto, adaptación teatral de la novela de Eduardo Césarman, 1983; La incontenible vida del respetable señor Ta Kah Brown, 1984; Alarconiana II, 1985; Atlixco, Atlixco siempre, 1986; Aprendiendo a morir, 1992; San Juan de Dios o la divina tragedia de amar y ser amado, 1999.

Naciste por donde se paseaba Dios, como en el paraíso terrenal […] Te moriste tú, el niño prodigio de Atlixco, Puebla, pero no dejarán de percibirse tus aromas, la ruda, el poleo…

Homenaje póstumo a Héctor Azar
17 de octubre de 2000
Teatro del Palacio de Bellas Artes

Nos conocimos en 1965. Dirigió mi obra La cuadrilla, Premio SOGEM 1985, estrenada en 1986. Yo dirigí sus obras La higiene de los placeres y los dolores (1972) e Inmaculada (1979-1983) con los Teatristas de Aguascalientes. En 1989 dirigí, en CADAC, mi obra Réquiem por una esperanza, y en 1992 ahí mismo el maestro Azar presidió una mesa por mis cuarenta años en el teatro, y otra similar en Aguascalientes. Me dirigió en varias obras. Fui maestro del CADAC y participé en las primeras Jornadas Alarconianas.

Sus ojos claros y su nariz grande, su cabello ensortijado, su sonrisa franca, su temperamento alebrestado, su solemnidad y respeto para hablar de teatro.

Víctor Hugo Rascón Banda
Homenaje en Bellas Artes

A mi retorno al DF me presentó con la licenciada Margarita Peimbert Sierra, quien me integró como Subdelegado de Desarrollo Social y Cultural al gobierno que encabezaría en la Delegación de Cuajimalpa. Él también, como el poeta Hugo Gutiérrez Vega, puso sobre mis hombros su palabra de amigo:

En Jorge Galván reconozco a un compañero de trabajo, que al no pensar en nosotros como competidores; –eso que es tan extraño, eso que es tan raro en el pueblo teatral de mi país–, me permite reconocer en él a una persona libre de pasiones menores frente a mi trabajo, y eso me obliga en la gratitud. Su nobleza de amigo, su libertad frente de mí, su seguridad, me obligan a reflexionar un poco en lo que ha sido, no nada más para él, para todos nosotros que lo queremos tanto, estas cuatro décadas de vida constante, permanente y en muchos aspectos obsesiva por el teatro.

 Héctor Azar, XL Aniversario de Jorge Galván en el
Teatro de México, CADAC, Junio 25, 1992


Azar con sus alumnos en la rampa del Espacio C
del Cadac-México

¿Cómo estar a salvo de envidias y enconos con esta creatividad? Entre 1954 y 1964 planta su huella en Coapa. De 1955 a 1972 realiza extraordinaria labor en la Universidad Nacional Autónoma de México, como director del Departamento de Teatro. Reglamenta y estructura las actividades del teatro estudiantil. Crea la Colección de textos de Teatro. Funda el Centro Universitario de Teatro (CUT). En 1962 crea la Compañía de Teatro Universitario, y con ella recibe el Gran Premio Mundial del Primer Festival de Teatro Universitario de Nancy, Francia. Dirige la Casa del Lago. En 1968 inaugura el Foro Isabelino y funda la revista La Cabra. De 1965 a 1972 es Jefe del Departamento de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes (¡al mismo tiempo que de la UNAM!). Inaugura el Teatro Jiménez Rueda. Crea el programa de Teatro Trashumante. Funda el Centro de Experimentación Teatral y el de Teatro Infantil. Inicia y dirige la Colección de Teatro. Funda la Compañía Nacional de Teatro.

En 1975 se aleja de cargos públicos para fundar el Centro de Arte Dramático AC. En 1980 dirige la rama teatral de la SOGEM. En 1985 inaugura el CADAC Atlixco. De 1988 a 1992 dirige las Jornadas Alarconianas, en Taxco, Guerrero. En 1991 inaugura el CADAC de Puebla. Y en 1992, excepcionalmente, es secretario de Cultura de Puebla. Es elegido como miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua, en 1987.

El teatro como posibilidad educativa, útil para descubrir los misterios de la vida; para divertir, hacer conciencia; así como para publicitar, entorpecer o enajenar a las mayorías, de acuerdo a las finalidades y objetivos para los cuales se utilice el teatro.

Cómo acercarse al teatro, Héctor Azar, SEP,
Plaza y Valdés Editores, México, D.F., 1988


Azar con sus alumnos en la rampa del Espacio C del Cadac-México

Otros de sus libros son De cuerpo entero, libro autobiográfico, 1991; A la luz de Puebla, crónica, 1992; Palabras habladas, cuento, 1990; La universidad y el teatro, ensayo, 1970; El espacio “C”, ensayo, 1970; Teatro, Enciclopedia de México, síntesis histórica del teatro mexicano, 1977; Zoon Theatrikon, ensayo, 1978; Cómo acercarse al teatro, ensayo, 1988; Varia política, ensayo, 1992; Las tres primeras personas, novela, 1977; Locura de Juan Ciudad, novela, 1999; Ventanas de Francia, poesía, 1952; Días santos, poesía, 1954; Estancias el unicornio, poesía, 1955; Josele Césarman, coautor con Carlos Fuentes, poesía, 1992; Pavana para el banquete de los poderosos, coautor con Carlos Azar, poesía, 1995.

Murió como había vivido, a corazón abierto, el 11 de mayo de 2000 en Ciudad de México.