Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 24 de diciembre de 2006 Num: 616


Portada
Presentación
Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA
Las bragas de la reina
GABRIEL SANTANDER
El sonido del fuego
ENRIQUE H. GÓMEZ LÓPEZ
Desencuentro de cadáveres
GUADALUPE LIZÁRRAGA
Nevermind en Cozumel, Miles
ROBERTO GARZA ITURBIDE
Rumi
RUBÉN MOHENO
Paraíso con gatos
PABLO SOL MORA
Al vuelo
ROGELIO GUEDEA
Mentiras transparentes
FELIPE GARRIDO

Columnas:
Y Ahora Paso a Retirarme
ANA GARCÍA BERGUA

La Casa Sosegada
JAVIER SICILIA

La Jornada Virtual
NAIEF YEHYA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

Indicavía Sonorosa
ALONSO ARREOLA

Tetraedro
JORGE MOCH

(h)ojeadas:
Reseña de Enrique Héctor González sobre Desde el tiempo


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

Gabriel Santander

Las bragas de la reina

La que un día tendrá la durísima labor de ser reina de España no tenía previsto mostrar la ropa interior en la celebración del ccc aniversario de la fundación de la ciudad de San Roque en Cádiz. Hubiese sido preferible la incomodidad de un guardainfante a quedar expuesta al irreparable aleteo de los fotógrafos o al oportunismo de los celulares con obturador. Al salir el sol, la princesa de Asturias escogió un conjunto azul demacrado con falda de tablones y unas (hoy globales) bragas de tonos pardos. La princesa al despuntar el día no podía saber la jugarreta que le prepararía el viento de Cádiz. Como toda plebeya que cruza los umbrales del castillo, la persiguen nubarrones negros. Para empezar, viene directamente de un mundo vinculado a la libertad, a la verdad, al derecho a la información, la que es una cara de los medios porque la otra es la del chantaje noticioso, el cotilleo, el trascendió y al final de la vereda, la mentira. Hoy por hoy, no hay medio de comunicación que en mayor o menor medida no se enfrenten a estas dos caras de la friega informativa. Y ella, del plató al palacio, de conductora a princesa. Esto que es fácil de entender en la dinámica del mundo moderno, no es tan fácil de llevar como protagonista de una Monarquía Constitucional. Sin embargo, con Letizia Ortiz, el capítulo que más ha gustado a la pornografía rosa es sin duda el pasaje tapatío. Uno de esos probables escándalos en Guadalajara Jalisco, es su relación con el pintor cubano Waldo Saavedra, quien supuestamente la pintó desnuda. Que me perdone la embajada cubana por la pobreza diplomática del comentario, pero no hay cubano (¡y menos en México!) que haga las cosas porque sí. Sólo un Cristo mulato sabrá los intereses que se guardaba el retratista Saavedra. Todo esto para llegar a la mañana del jueves 25 de mayo al sur de España. El tercer centenario de la Fundación San Roque sería recordado por ese incidente captado por un tumulto de paparazzi. La fotografía, más que el video, será por años un garbanzo de a libra. Hay que admitir que la reacción del príncipe de Asturias es de verdad despejada: sin celebrar el desaguisado, el príncipe Felipe expresa una pícara resignación ante las pantaletas expuesta de su esposa. Hay una riqueza contradictoria en sus expresiones que anima a recordar al gran cazador del ceño real. Nadie como Francisco de Goya logró capturar la luz irreal de los Borbones, la esencia de la familia. Veamos a Carlos iv en familia o al mismo Fernando VII, la diferencia entre la fotografía gaditana y las obras del genial pintor de cámara, es que los antiguos Borbones posaban para el artista zaragozano; en cambio en Cádiz 2006 el príncipe y la princesa posaban para el azar y éste se encargo de alzarle el traje. Sin embargo, el gesto del príncipe Felipe es sobre todo inteligente y el de ella casi de indiferencia marina, rendida la vela al capricho del viento. Los semblantes frente a este regalo del azar y el clima terminan siendo tan sutiles y complejos como los mismos Borbones de Goya. Existe otro elemento oscuro que pertenece a las hipótesis morbosas. Celebrando la fotografía, un amigo tuvo esta negra ocurrencia: y si el clima hace la jugarreta, se alza el plisado y ¡zaz! la princesa no trae calzones… ¿entonces qué? No lo sé, pero de Felipe v al rey Juan Carlos, la familia de los Borbones se hubiese cimbrado. Y los españoles… ¡uf!, ni pensarlo. La verdad sea dicha, los españoles son medio guarros (no todos) y ya de por sí con la instantánea en la que sólo descubrimos su ropa interior el onanismo peninsular del día debe haberse triplicado, ahora, sin bragas… una cascada de leche no permite ver ni pensar. La realidad suele ser más inasible y la verdad el susto no pasó de ser una fotografía llena de picardía y rara poesía. En el recuento de imágenes y frases absurdas y rabiosas que colman las páginas de la prensa, esta fotografía es una fina y gratificante broma del aire gaditano. Clima que evoca una españolísima Greguería de Gómez de la Serna: "Cuando el viento vuelve del revés la tela del paraguas se siente cierto pudor, como si unas faldas se hubiesen levantado mostrándolo todo."