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Ver día anteriorViernes 23 de abril de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Penultimátum

Derrotas de la derecha

T

erminado el duelo oficial por la muerte de renombradas figuras políticas y militares de Polonia, los especialistas se ocupan ahora de precisar el papel que jugaron el fallecido presidente Lech Kaczynski, y su hermano Jaroslaw, en la cruzada ultraderechista para apartar a Polonia y al continente europeo de las tentaciones del mundo, el demonio y la carne.

Nadie pone en duda la cauda de simpatizantes que los dos hermanos tuvieron desde que siendo adolescentes protagonizaron una película para niños de gran éxito: Los dos que robaron la luna. Tampoco su vertiginoso ascenso político hasta alcanzar al mismo tiempo los dos más altos puestos en la nomenclatura burocrática del país: presidente y primer ministro. Pero tarde los gemelos, nacidos en  1945, comprendieron que era imposible regresar al medievo. Su fanatismo religioso les restó poder, aunque continuó su influencia sobre millones de personas.

En el obituario del presidente  Lech Kaczynski se ha olvidado mencionar que, junto con su hermano Jaroslaw, emprendió una cruzada para borrar cualquier señal de comunismo en Polonia por medio de la Ley de la Lustración, aprobada en 2007. Esa ley obligaba a entre 400 mil y 700 mil funcionarios, profesores, periodistas, directores de escuela nacidos antes de 1972, a confesar si colaboraron de alguna forma con los servicios secretos del gobierno comunista que dejó de existir en 1989. Mientras la Universidad de Varsovia, la más grande del país y la más liberal, exigió que se suspendiera dicha ley, la conservadora de Cracovia aceptó acatarla. Quien no entregara su solicitud para obtener el certificado de limpieza política era inhabilitado durante 10 años para ejercer el cargo que venía desempeñando. Finalmente la ley no tuvo el éxito que esperaban los gemelos.

Tampoco su batalla contra el aborto, los musulmanes y los homosexuales, tarea en la que destaca el apoyo del Partido de las Familias, de corte ultranacionalista, ultracatólico. Muchísimo más radical que el Yunque en México. Igualmente de Radio María, emisora xenófoba, antisemita, dirigida por el cura Tadeusz Rydzyk, con cauda de simpatizantes y votantes especialmente en el medio rural y entre las organizaciones patrocinadas por la Iglesia católica.

Bajo el lema de que al hombre no le corresponde modificar lo divino, los gemelos Kaczinski y sus aliados político-religiosos trataron de cambiar la fisonomía laica de la Unión Europea, donde recién había sido aceptada Polonia. Su fanatismo, su idea de un Estado al servicio de Dios, terminó por minar sus apoyos electorales. Y es que, con todo y el conservadurismo y la religiosidad que distinguen a Polonia, las ideas liberales se abren más espacios. Allá, como en México, la derecha suma derrotas culturales.