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Las autoras de Nadir y Urdimbre circular, respectivamente, compartieron ese espacio cultural

Elsa Cross y Silvia Pratt presentaron poemarios en la Casa Citlaltépetl

La primera explora la finitud y la impermanencia ligadas a su historia íntima, dice

Los cuatro elementos primigenios: agua, aire, tierra y fuego difunden el logos, indica la segunda

Foto
Silvia Pratt y Elsa Cross en la Casa Refugio CitlaltépetlFoto Guillermo Sologuren
Carlos Paul
 
Periódico La Jornada
Miércoles 11 de agosto de 2010, p. 6

En la Casa Refugio Citlaltépetl, dos de las más destacadas poetas mexicanas, Elsa Cross y Silvia Pratt, compartieron hace unos días tiempo y espacio en la presentación de sus más recientes poemarios.

Se trata de los libros Nadir, de la maestra Cross, y Urdimbre circular, de Pratt.

En el acto, Arturo Córdova Just fue el encargado de presentar ambos poemarios, con el titulo Dos voces: una compartida soledad del mundo.

En charla con La Jornada, Elsa Cross comentó que se trata de un libro escrito a lo largo de una década.

“En Nadir terminó reuniéndose lo que tenía más cercanía temática en torno a la muerte, considerada ésta como parte de la vida. Es un libro que refleja la finitud, la impermanencia; hechos muy ligados a mi experiencia íntima, personal”, confió Cross, pues tienen que ver con la muerte de muchos seres queridos, amigos y colegas, entre ellos mis padres y mi hija.

Elsa Cross es autora de 22 libros de poemas y dos de ensayo, y aunque ha abordado anteriormente el tema de la muerte y la impermanencia en obras como Moira y Los sueños, en Nadir, cuyos poemas, muchos de ellos escritos en distintos países, pueden apreciarse como un contraste en la luminosidad que caracteriza gran parte de su poesía.

Sin embargo, para la autora, más que una percepción oscura de la realidad, siento que se debe tener una visión luminosa de la muerte, dice.

Lo que esas pérdidas me han enseñado también es a verla (la muerte) con mucha naturalidad, que no es algo negativo, horrible ni oscuro. Empero, eso no quita que el golpe sea brutal.

Vislumbres en medio de la bruma

En Elsa Cross, apuntó Córdova Just, “las palabras funcionan como llaves, asumen vitalidad y hondura a partir de su propia danza hacia delante. Sus poemas establecen las leyes del devenir. Para ella escribir es saber, dejarse ganar por la imaginación y que aparezcan las figuraciones de lo interno.

Con Elsa Cross se sube a la poesía como a un puente hacia el lugar de las visiones. Allí, en el borde, algo se disuelve para vislumbrar escenas en medio de la bruma.

Nadir, como Urdimbre circular, forman parte de la colección Práctica Mortal, editada por la Dirección de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

En Urdimbre circular, comentó la poeta Silvia Pratt, “los cuatro elementos primigenios: agua, aire, tierra y fuego, se entretejen, pero no como entes individuales. Me baso en el principio de la Biblia, del Verbo, de la Palabra, con mayúscula, la cual da origen a esos cuatro elementos, los cuales difunden el logos.

Primero le doy importancia al Verbo y a los elementos. En otra parte hablan éstos entretejiéndose y la parte final está dedicada a cada uno de ellos. Un quinto componente, dice Pratt, es mi propia voz poética que permea a esos elementos.

Espíritu y enjundia de la carne

En Urdimbre circular hay una poesía escrita desde y las potencias terrestres que nos habitan y consumen, apuntó Córdova Just. “Para la poeta, en nuestra piel se producen y son visibles los cuatro puntos cardinales. Sus poemas parecen haber sido escritos con los pies en la tierra y la cabeza en el cielo. Son claros y nocturnos. Ausencia y presencia tienen relación con el deseo.

“Cada poema contiene el espíritu y la enjundia de la carne. Es la mujer y representa el núcleo y las esquinas del cosmos. Existe una exacta combinación entre fuego, aire, agua y tierra. Tierra, por cierto, que mata y da luz.

“Para Silvia Pratt, el poema es un tejido de relaciones, provoca correspondencias, descubre la conexión entre un fenómeno y otro.

Expresa una inteligencia ardiendo, porque no completa lo imposible, aunque todo se relacione y sea derrumbada la teoría de los contrarios.