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El presunto timador dice que entre sus clientes hay más religiosos afectos al dinero fácil

Empresa fantasma estafa 1.3 mdd a sacerdotes de Yucatán

El arzobispo deslinda a la arquidiócesis: que los feligreses pregunten por el dinero si tienen dudas; es problema judicial, no eclesial

Cheques posfechados, única garantía de inversiones

Luis A. Boffil Gómez
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 11 de agosto de 2010, p. 32

Mérida, Yuc., 10 de agosto. Dos reconocidos sacerdotes de la arquidiócesis de Yucatán invirtieron en la empresa fantasma Mex Forest 1.3 millones de dólares en efectivo. Se ignora de dónde obtuvieron esa cantidad.

Ambos clérigos habrían sido víctimas de Francisco Renán Avila Caraveo, propietario de la firma citada, actualmente encarcelado y sometido a proceso, acusado de defraudar a 91 personas por un monto cercano a 10 millones de dólares.

De acuerdo con la declaración preparatoria de Ávila Caraveo, a las personas que invirtieron en Mex Forest, entre ellas varios sacerdotes católicos (aunque sólo recordó el nombre de dos) se les advirtió que había riesgos en estas operaciones y no todo iba a ser ganancia.

Sin embargo, los sacerdotes Luis Antonio de Jesús Ferráez Solís, responsable de la parroquia de San Sebastián Mártir, ubicada en la colonia Pensiones de esta capital, y Pedro Lorenzo Mex Jiménez, responsable de la iglesia de Puerto Progreso, reunieron 300 mil y un millón de dólares en efectivo, respectivamente, para depositarlos en Mex Forest.

Renán Ávila, procesado en el juzgado quinto penal del fuero común, declaró que más sacerdotes recurrieron a sus servicios de asesor financiero, al igual que un pez gordo de la alta jerarquía eclesiástica de Yucatán al que le gusta ganar dinero fácil. No obstante, declinó revelar nombres.

Según fuentes judiciales, los ministros de culto religioso podrían haber dispuesto de limosnas reunidas durante varios años. Lo único que hicieron fue cambiar dinero mexicano por dólares y lo pusieron a disposición de Ávila Caraveo, dijeron.

A su vez, el arzobispo de Yucatán, Emilio Carlos Berlié Belaunzarán, deslindó a la arquidiócesis. Es cosa de los sacerdotes involucrados. Que los feligreses les pregunten por el dinero, si es que tienen sospechas. Aquí el problema es judicial, no eclesial, aseguró el prelado.

La Jornada intentó entrevistarse con los sacerdotes defraudados por Mex Forest, pero ninguno respondió. En los próximos días Mex Jiménez y Ferráez Solís deberán acudir a declarar.

Renán Ávila fue detenido en junio después de que se presentaron varias denuncias en su contra por fraude. La empresa Mex Forest funcionaba en Yucatán desde 2008 como supuesta intermediaria ante bolsas de valores de Estados Unidos, y operaba con la razón social IFX Market.

En las operaciones del ahora detenido también participaban su madre, María Elizabeth Caraveo, y siete personas más –al parecer prófugas–, quienes promovían las inversiones en dólares con la promesa de excelentes ganancias.

La duración de cada contrato era de un año, y en garantía recibían cheques posfechados del banco IXE de las Islas Caimán. Al principio los inversionistas recibieron casi el doble de los montos invertidos, pero los asesores los convencieron de reinvertir las ganancias. Después de varios meses, los clientes dejaron de recibir dólares.

Cuando reclamaron a Ávila Caraveo, éste simplemente les respondió que las bolsas de valores en Estados Unidos se habían caído y que el dinero se perdió. Los afectados recurrieron a la Procuraduría General de Justicia de Yucatán para denunciar falta de pago y, posteriormente, fraude.