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Economía Moral

¿Por qué aumenta la pobreza en México?

Interesante Foro Internacional en la Ibero de Puebla realizado esta semana

Julio Boltvinik
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uspendo (por hoy) la serie sobre los estudios del bienestar para difundir algo de lo discutido en el Foro Internacional ¿Por qué persisten la pobreza y la desigualdad en México? (Ibero-Puebla, 28-29 de marzo) sobre las causas de lo que los organizadores llamaron persistencia de la pobreza. Me pareció fuera de lugar el tono radical, antineoliberal, de los discursos inaugurales a cargo de directivos de la Ibero-Puebla (universidad confiada a la Compañía de Jesús) en relación con el carácter elitista de la Universidad y la composición ideológica de algunos participantes. Santiago Levy, uno de los vicepresidentes del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) impartió una conferencia magistral sobre la persistencia de la pobreza en México. Defendió los logros del Progresa-Oportunidades-Prospera (POP), del cual él fue el principal diseñador siendo subsecretario de Presupuesto en el gobierno de Zedillo. Minimizó el fracaso del POP al enfatizar que cumplió su función de aumentar el capital humano de los pobres, como si éste fuese su propósito final y no un medio para romper la transmisión intergeneracional de la pobreza extrema, en lo cual reconoció que hubo un fracaso que quiso ubicar como ajeno al programa. Se preguntó cómo era posible que habiendo el país logrado la estabilidad macroeconómica y el aumento del capital humano (escolaridad y salud), no había logrado un crecimiento rápido de la economía ni una reducción significativa de la pobreza. Encontró la causa en el casi nulo aumento de la productividad (total o conjunta de los factores) de la economía, lo que se explicaría, a su vez, porque invertimos demasiado en el sector informal de la economía y muy poco en el formal. La heterogeneidad de la economía es muy alta. Hacia el final de su conferencia, Levy señaló que la segunda condición para que el POP redujera la pobreza, que los jóvenes con (ahora) más educación encontraran empleos bien pagados no se cumplió. Mostró que a pesar del aumento del nivel educativo (de lo cual debemos enorgullecernos) la informalidad no disminuyó y no aumentó la productividad de las empresas.

No hubo posibilidad de dialogar con Levy. Tuve la impresión que, en materia de informalidad y productividad, estaba descubriendo el agua tibia; estas materias se analizaron con profundidad desde los años 60 en América Latina. Propone continuar con el POP pero institucionalizándolo, dejando de cambiarle el nombre y componentes; mejorar la calidad de la educación y de los servicios de salud y, en lo que estoy de acuerdo con él, en la universalización de la atención a la salud y el acceso a la seguridad social, desligando ambas del empleo pero (aunque no lo dijo abiertamente) propone, como lo ha hecho siempre, financiar esa universalización con un IVA alto y aplicado a todo (incluso alimentos y medicinas). Dijo que hay que trascender los programas sociales, insinuando que la política económica debe ser el instrumento principal para reducir la pobreza, tesis a la que llega tarde y cuando ya no funcionará por la automatización creciente de los procesos productivos. El asunto da para mucho más, pero me falta espacio.

En la mesa en que participé hubo consenso, excepto por parte de Rodolfo de la Torre (del Centro de Estudios Espinosa Yglesias), de que la pregunta correcta no es por qué persiste la pobreza sino por qué ha aumentado. En lo que sigue omito las interesantes cuestiones vertidas por Pablo Yanes (de Cepal, México), de Miguel del Castillo (del ITAM) y de Miguel Calderón (de la Ibero-Puebla). Argumenté que la idea de la persistencia de la pobreza en México se consolidó porque el Coneval ha construido series de evolución de la pobreza sólo de 1992 a la fecha. En este periodo, en efecto, los niveles (en por ciento) de pobreza en México con el método del Comité Técnico (pobreza de patrimonio), con el que Coneval ha construido tales series, y con el MMIP (Método de Medición Integrada de la Pobreza) que desarrollé a principios de los años 90 y que Araceli Damián y yo venimos aplicando desde hace muchos años, la pobreza es muy similar en 1992 y en 2014, aunque con fuertes fluctuaciones al alza en 1996 y entre 2006 y 2014, y una baja notable entre 1996 y 2006. Si el país hubiese sido creado en 1992 se podría, señalé, hablar de persistencia de la pobreza. Pero hubo un crecimiento acelerado de la pobreza entre 1982 y 1992. Al tomar una serie más larga, iniciando en 1977, la pobreza de 1992 (y 2014) es más alta que la de dichos años iniciales. Por tanto, debemos hablar de crecimiento de la pobreza desde la adopción del modelo neoliberal en 1983. Hice notar que es un error (en el que he incurrido muchas veces) medir la pobreza sólo como porcentaje de la población, cuando lo más certero es calcular el número de personas que viven en pobreza, porque cada persona pobre significa sufrimiento (asociado a carencias por falta de recursos) que no se puede compensar porque haya crecido el número de no pobres que no tienen esas carencias. Medida así, la pobreza, incluso en el periodo 1992-2014 creció mucho (33 por ciento) pasando, con el MMIP, de 75 a 100 millones de personas. La pregunta correcta es por qué crece la pobreza en México, no por qué persiste.

Identifiqué las siguientes causas del aumento de la pobreza: a) Estancamiento del tamaño del pastel por persona. El ingreso disponible de los hogares (IDH), es la mayor parte del ingreso nacional disponible (IND), y se contabiliza en la cuenta de hogares del sistema de cuentas nacionales por sectores institucionales. El IDH por persona en términos reales creció de 2003 a 2008, cayó mucho en 2009 y se recuperó lentamente, llegando en 2014 al nivel de 2008. Este comportamiento coincide con el nuevo periodo de crecimiento de la pobreza (de 2006 a 2014) después de la baja entre 1996 y 2006. b) El reparto cada vez más desigual del pastel. México es uno de los países más desiguales del mundo; cuando el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, se calcula con ingresos ajustados a cuentas nacionales, el Gini es mucho más alto que sin ajuste y, en lugar de ir bajando, crece. c) Apropiación creciente del pastel por parte del capital. Mientras en 1976 la distribución funcional del IND fue 53 por ciento para el capital y 44% para el trabajo, en 2011 las cifras fueron de 69 por ciento y 30 por ciento. Los trabajadores han sido expropiados de 14 puntos porcentuales del IND. d) El empleo, vía casi única para acceder al pastel, es inaccesible para proporciones crecientes de la población. La tasa de desempleo alternativa subió de 11.2 por ciento en 2000 a 15 por ciento en 2012 (Gráfica). e) Deterioro de los salarios reales. Los salarios mínimos se deterioraron en 400 por ciento desde 1977; los salarios medios en 66 por ciento. f) La cobertura de la seguridad social (que incluye servicios de salud) crece muy lentamente a partir de 1992. g) El aumento acelerado del precio de los alimentos (muy por arriba de la inflación general), por la crisis alimentaria mundial, a partir del 2006, deteriora más el ingreso de los pobres, que gastan mayores proporciones de su ingreso en alimentos. h) El POP, vigente desde hace 20 años, ha fracasado, a pesar de Levy.

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